Travesía central del pirineo
La Travesía Central del Pirineo (TCP) se concibe como un corredor ferroviario transeuropeo de alta capacidad, diseñado para aliviar la congestión de actividades y tráficos en las grandes áreas metropolitanas y mejorar el equilibrio territorial del transporte. Su desarrollo permitiría impulsar localizaciones estratégicas como plataformas logísticas y puertos secos, que actúan como nodos esenciales para ordenar y redistribuir el flujo de mercancías en la Península Ibérica. Además, el proyecto mantiene su presencia en los mapas europeos como un tramo proyectado, lo que refleja su persistente interés a nivel comunitario.
La TCP no se plantea únicamente como una infraestructura de interés para Aragón o para España, sino como una conexión clave para todo el Sudoeste europeo. Gracias a su trazado, uniría capitales, puertos principales y nodos logísticos de la Península con los grandes corredores del Norte y del Este de Europa. Esta capacidad de articular espacios distantes y facilitar el tránsito internacional convertiría a la TCP en una puerta de acceso estratégica, especialmente relevante en un contexto en el que los actuales pasos pirenaicos, concentrados en los extremos oriental y occidental, presentan limitaciones de capacidad.
El proyecto forma parte de un enfoque multimodal que favorece la conexión fluida entre puertos, plataformas logísticas interiores y redes ferroviarias de largo recorrido, permitiendo elegir en cada caso el modo de transporte más eficiente.
De esta manera, la TCP ayudaría a incrementar de forma notable la cuota de mercancía transportada por ferrocarril, un objetivo prioritario para la Unión Europea por su contribución a la descarbonización y a la reducción del tráfico pesado por carretera. Su función como corredor multifuncional también permitiría la integración de un canal de interconexión eléctrica, mejorando la estabilidad y resiliencia de la red energética entre ambos lados del Pirineo.
Además de su dimensión económica y logística, la TCP posee un claro componente estratégico vinculado a la seguridad y a la defensa. La posibilidad de dotar al corredor de doble uso civil y militar encaja con la creciente preocupación europea por fortalecer sus infraestructuras críticas ante riesgos geopolíticos y amenazas a la integridad territorial. Potenciar este tipo de conexiones ferroviarias refuerza la cohesión interna de la UE y contribuye a prevenir dinámicas de fragmentación, al asegurar que las regiones periféricas sigan integradas en los grandes ejes de movilidad y respuesta estratégica del continente.
En 2009 España y Francia constituyeron la Agrupación Europea de Interés Económico para la Travesía Central del Pirineo con capacidad jurídica para captar ayudas europeas e impulsar los informes necesarios y los trabajos previos para desarrollar la TCP.
En estos momentos la AEIE ha finalizado los estudios previstos en la fase inicial de desarrollo del proyecto de 2016 a 2020 y se está a expensas de que se elabore el contenido de los estudios a incluir en la siguiente fase para el periodo comprendido entre 2021 y 2027.
En el 2021, se prorrogó la vigencia de la AEIE por cinco años adicionales.